Resumen
Un análisis comparativo detallado de TB-500 frente a BPC-157, GHK-Cu, MGF y otros péptidos de reparación tisular, evaluando sus distintos mecanismos, calidad de evidencia, especificidad tisular, consideraciones prácticas y potencial para protocolos de combinación sinérgica en investigación regenerativa.
TB-500, como derivado sintético de Thymosin Beta-4, representa uno de varios enfoques basados en péptidos para la reparación y regeneración tisular actualmente bajo investigación activa. La comparación entre TB-500 y BPC-157 es la más clínicamente relevante en el campo de los péptidos de reparación tisular, ya que estos dos péptidos se estudian frecuentemente en paralelo o en combinación. La distinción mecanística fundamental radica en sus modos de acción primarios. TB-500 funciona principalmente a través de la regulación de la dinámica de la actina, la promoción de la migración celular, la regulación negativa de la señalización inflamatoria NF-kB y la activación de células madre y progenitoras residentes en el tejido. BPC-157, por el contrario, opera principalmente a través de la regulación positiva de factores de crecimiento (VEGF, EGF, HGF). En términos de especificidad tisular, TB-500 tiene su evidencia más sólida en el tejido cardíaco, donde ha demostrado la capacidad única de reactivar células progenitoras epicárdicas y promover la regeneración de cardiomiocitos. BPC-157 demuestra evidencia superior en la reparación gastrointestinal, la curación de ligamentos y tendones, y la protección del SNC. Para los investigadores que diseñan protocolos de reparación tisular, TB-500 y BPC-157 son agentes complementarios en lugar de competidores.

